Cuando Juan Número llegó al velorio de Frank, todo el que estaba allí fijó su mirada posándola en el recien llegado, con su sombrero crema y vestido de blanco impecablemente.
Su montura causaba admiración, un caballo de color negro como azabache y un anca que se podía jugar villar en ella.
A nadie en el mundo le gustaban más los velorios de atabales que a Juan ya que nació dentro de ellos porque en su casa siempre se hacía y hoy todavía se hace todos los veintiuno de enero de cada año, ese gran velorio que se lleva realizando de generación en generación como una traición familiar, por espacio de más de ciento veinte años sin mancar.
En otras fechas, también se realizan velorios de atabales en diferentes comunidades y en esta ocasión el velorio era en casa de Frank, quién tambien su familia tenía por tradición celebrarlos y así cumplir sus promesas a sus santos preferidos.
Frank vivía en una comunidad del seybo como a diez kilómetros de la comunidad que vivía Juan por lo que este último llegó cuando ya el velorio hacía rato había empezado, donde a las mujeres y a los hombres le corría el sudor por todo su cuerpo de tanto bailar al toque de los atabales.
En este tipo de baile, es permitido cortarles las parejas a los hombres que bailan sin ni siquiera pedir permiso y tan pronto Juan entró a la enramada después de haber amarrado su caballo, no esperó ni un instante y sin saludar a nadie, inmediatamente le cortó la pareja con la cual bailaba Lelo el carretero.
Lelo vivía en la comunidad de San Miguel y Juan no sabía que aquella mujer era su esposa, la cual él había puesto sus ojos tan pronto la vió, ya que la misma era muy buena bailadora y Juan indudablemente era un artista bailando atabales.
Cada vez que Lelo sacaba a su mujer a bailar. Juan sin darse cuenta que este se sentía celoso por la insistencia, iba y se la cortaba al instante y lelo solo se quedaba pensando y se preguntaba el por qué si habían tantas mujeres.
Ya, cuando todos estaban en el momento de más júbilo, y cuando los atabales retumbaban por toda la comarca, Lelo entro con su mujer a bailar aquella pieza que tanto a él le gustaba, pero sin darle tiempo a nada, Juan dio una vuelta con la pareja que bailaba y le cortó la mujer a Lelo, cosa esta que Lelo no aprobó, rompiendo la tradición de aquel baile y fue entonces que recibió a Juan con una "Galleta" con aquella mano callosa que lo hizo dormir en medio de la enramada por espacio de más de veinte minutos.
La fiesta se detuvo por este percance y cuando todos esperaban la reacción violenta de Juan cuando se despertara de aquel sueño involuntario, ya que se sabía de sobra que Juan tenía fama de hombre guapo, grande fue la sorpresa de las gentes que allí estaban expectantes cuando este despertó, porque solo atinó a mirar la multitud que estaba a su alrededor al tiempo que se le oyó decir mostrando una mirada perdida.
-¿Aquí no venden dulce `e coco?...
Pero la sorpresa más grande fue, que sin pronunciar una palabra más, se vio caminar con pasos torpes rumbo a la empalizada, montó su corcel y al instante, solo se veía el polvo que levantaban los cascos de su caballo, por todo lo largo y ancho de aquel blanco camino real.
Autor: Lic. Luís Alberto Pérez Ubiera
cholo-perez@hotmail.com
Félix el bizco, supo que al batey había llegado un haitiano de los que trae la compañía azucarera para el corte de la caña y que el mismo hacía diligencias para comprar un gallo, ya que pronto terminaba la zafra y partiría para su país, sabiéndose según radio bemba, que todo haitiano cuando se va se lleva un gallo.
El bizco tenía una gallina atravesada, famosa por ser muy peleadora con otras gallinas pero además, poseía un gran parecido a los gallos por su plumaje y porque a veces, curiosamente cantaba como gallo algo que los campesinos relacionan con mala suerte, porque según ellos dizque eso asara...
Félix comenzó a calcular y vio la oportunidad de salir de aquel animal que muchas veces le ocasionó problemas con su madre, porque la vieja no quería saber ni en sombra de esa ave y cada vez que la oía cantar como gallo se hacía la señal de la cruz, pensando en seguida que era un espíritu malo y que por ella ni siquiera se sacaba en la lotería a pesar de que siempre jugaba su número abonado.
No vaciló en cortarle la cresta y recortarle las plumas (tuzarla) como se les hace a los gallos cuando se entrenan para ir al redondel y fue entonces que luego constató al haitiano para ofrecerle la venta.
-Gazón te vendo este gallo de los más finos que tengo- dijo al haitiano.
El comprador observó bien la gallina y al creer en realidad que era un gallo ofreció cincuenta pesos al bizco por la compra, el negocio fue cerrado y a los pocos días el haitiano fue a entrenar y a probar su ejemplar y al soltárselo al contrario, este le hizo la rueda, la gallina se acomodó y como era natural el verdadero gallo la recogió ya que la misma estaba lista para poner huevos.
Al ver esto, todo el que estaba allí explotó en risas prolongadas al darse cuenta de este engaño y más aun, cuando en medio de aquel bullicio se pudo oír la voz del haitiano cuando dijo con asombro y resignación.
-¡Oh oh... mi galle se masisí!.
Autor: Lic. Luís Alberto Péerez Ubiera
cholo-perez@hotmail.com
Los humanos nos diferenciamos de los animales, por tener el don del razonamiento y por este don divino nos damos cuenta de las cosas y las analizamos para bien o para mal, pero no todos utilizamos ese don exactamente igual, sino que cada humano tiene su propia manera de razonar, por lo cual es capaz de variar radicalmente cuando se tocan sus intereses.
A diario observamos a gente de todos los extractos sociales variar posiciones que antes defendían a "rajatabla" y de un momento a otro la han tirado al zafacón, degradándose a sí mismo y destruyendo una posible dirección beneficiosa para las grandes mayorías que alguna vez confiaba en aquel ideal, esto porque en algunos humanos el fondo real de sus ideas es exclusivamente para su provecho personal, sin tomar en cuenta la pérdida de confianza que recibirá a cambio por parte de sus seguidores, por haberlos traicionado.
Yo que tengo mi propio don para razonar a mi manera, analizo a diario las situaciones cotidianas que se presentan en algunos sectores de la sociedad dominicana, por eso en los últimos años he estado siguiendo a los políticos, a las Iglesias, a los legisladores, a la justicia y el comportamiento de todas las organizaciones populares y a la sociedad en general; claro, bebo aclarar en cuanto a los políticos dominicanos, que no creo en ellos, aunque si creo en la política como ciencia, que aplicada correctamente como han hecho algunos verdaderos estadistas de otros países, da como resultado el avance de los pueblos y la organización social en todos los aspectos de su gente, como es el caso de Japón, holanda y otros que siendo en algunos casos países más pequeños que el nuestro, están dentro de las potencias del mundo.
Da verguenza que dirigentes dominicanos, comercialicen con la política como lo hacen alguno que se dicen llamar "políticos" y que en cada proceso electoral, saltan de partido en partido dizque apoyando a otro mayoritario, pero siempre se aferran no al que presente mejores ideales, sino al que tenga más posibilidades de llegar al poder para buscar prebendas.
Estos llamados "políticos, lo que buscan son beneficios personales y están muy lejos de aportar ideas que lleven a solucionar los problemas básicos que nos afectan desde hace muchos años, como son la educación, la salud, agua potable, energía eléctrica, vivienda alimentación, empleos etc.
Pero toda esta podredumbre, también se ve claramente en los partidos grandes que llegan al poder, donde se hacen acuerdos para tapar las fechorías que cometen cuando están gobernando y al entregar el poder se resguardan unos a otros, cosa que estamos cansados de ver en las transiciones de mandos que han hecho el P.R.S.C, el P.R.D, y el P.L.D y es casi seguro que lo veremos nuevamente cuando se presente otro cambio de gobierno, donde los malhechores que nos han gobernado no se tocan y si se acusan de algo por lo visible de su fechoría, se hace un arreglo entre poderes para confundir a los tontos y luego se sueltan bajo "fianza" a disfrutar de su botín.
En cuanto al partido en el poder, los presidentes se aferran al cargo y empiezan a hacer diabluras para propagandiar su loca reelección, disgustando así a muchos de su propio partido y a una gran parte de la población por haber cambiado su posición de no reelegirse y luego variar en forma radical.
últimamente estamos viendo una loca reelección que por demás está prohibida en la constitución, cosa que confirma claramente mi no credibilidad en nuestros políticos confirmando además, como varía el razonamiento humano cuando se tocan intereses personales, esto no solamente se está viendo ahora, sino que lo hemos visto en gobiernos pasados y en muchos funcionarios de todo el país que súbitamente saltan a otras organizaciones, mostrando con su actitud todo lo que es sacar beneficios personales con negociaciones, donde se sabe de sobra que se envuelven millones de pesos así como negociaciones con ministerios de Estados para provecho personal, familiares y seguidores cercanos del negociador sin pensar en beneficiar a las grandes mayorías con medidas que lleven al país al desarrollo y satisfacer los reclamos del pueblo, como es el caso último del reclamo del 4% para el ministerio de educación.
Para nadie es un secreto que en los últimos 45 años, hemos sido gobernados no por estadistas, sino por pandillas que se agrupan alrededor de un partido mayoritario y a través del soborno y las prebendas llegan al poder y luego se convierten en asociaciones de malhechores haciédose dueños del país y de todo lo que existe, tomando medidas acomodadas a su favor y al pueblo que se lo lleve "júa" como decía mi mamá.
Esto viene desde la era de Trujillo donde se agrupan todos los que yo llamo busca vida que luego son los que le hacen el juego al gobierno desde los demás poderes del estado vendiéndosele por prebendas, de estos grupos han salido bandas que han perjudicado grandemente al pueblo, históricamente se recuerda lo que fue la banda colorá de Balaguer, los fraudes bancarios del gobierno de Jorge Blanco y de Hipólito Mejía, El grupo Peme del primer gobierno de Leonel repartiendo cuarto a los delincuentes, los planes renove, las villas que construyen los funcionarios y un sinnúmero de cosas más que hace este gobierno y que han hecho los demás gobiernos pasado que no voy tocar ahora, porque cuando sumemos todo junto a lo que todavía no se sabe, se confirmará que hemos sido gobernados por verdaderas asociaciones de malhechores, que de continuar gobernándonos llevarán al país y a todos sus habitantes a una total destrucción, al país por las deudas que se acumulan a diario y al pueblo por el hambre que se agudiza cada día más.
Autor: Lic. Luís Alberto Pérez Ubiera
cholo-perez@hotmail.com
En una graduación de bachilleres, me sucedió algo que nunca olvido y quiero ahora después de varios años de haberme pasado compartirlo con todos ustedes.
La graduación se realizó en un centro de diversión y estábamos la mayoría de los maestros y maestras responsables de dicha actividad.
Los estudiantes que eran de diferentes lugares, habían preparado algunas actividades propias de ellos y una de esas actividades era entrevistar a algunos de los maestros y por mala suerte yo era uno de los entrevistados.
Se preparó una mesa redonda donde estábamos los maestros junto a los entrevistadores y algunos funcionarios de educación, en el fondo se encontraba el auditorio con todos los demás graduandos acompañados de sus respectivos padrinos, madrinas y demás familiares.
Las preguntas comenzaron y recuerdo como ahora a aquel muchacho flaco, alto y medio descolorido, con cabello largo y una boina en su cabeza que tenía un bordado con el rostro del Che Guevara en el frente.
A ese muchacho yo nunca le había dado clase en ninguno de los cursos del bachillerato porque nunca coincidió con mi materia ya que en ese liceo había varios cursos y varios maestros diferentes, por lo cual era prácticamente desconocido para mí.
Los entrevistadores comenzaron la batería de preguntas hacia mí las cuales yo trataba de contestar lo mejor posible, pero aquel malvado vestido de revolucionario me hizo tres preguntas que todavía hoy en día me dan pesadilla.
La primera fue la siguiente.
-Profesor, a mi me han dicho que usted es uno de los mejores maestros de matemática que hay aquí y que además es muy buen escritor, pero también me han dicho que usted solo pasa a las muchachas bonitas. ¿Qué me dice de eso?.
Yo sorprendido, miré para todos los lados pero con mucho cuidado y mucha calma ya que yo me conozco respondí amorosamente.
-No mi hijo, tu sabes que a uno siempre lo acusan de cosas que no son, yo siempre he sido un maestro respetuoso y responsable de mis deberes con ustedes.
-Profesor, me han dicho también que usted es corrupto y que lo han visto bebiendo en los bares y en el malecón, que juega gallos y demás. ¿Respóndame eso?
Respiré profundo ya con las orejas caliente, pero como estaban las autoridades ahí me calmé y mirándolo a los ojos le respondí.
-Mira a veces yo me tomo un traguito social con mis amigos y algunos compañeros maestros pero nunca en hora de trabajo ya que soy cumplidor y nunca falto a las aulas.
-¿Y es verdad que a usted no se le salvan ni las compañeras maestras?, porque me han dicho que usted las enamora al igual que a las muchachas de su curso, ¿Qué hay de cierto en eso?.
Yo hice intento de ahorcarlo pero me contuve porque había mucha gente y solo le contesté mirándolo rabiosamente.
-Nada de eso es verdad, nada de eso es verdad muchacho...
Por suerte se terminaron las entrevistas y se dio inicio a la graduación, yo me senté por ahí solo, ¡con una vergÜenza y una cuerda!, maquinando como yo mataba a ese desgraciado comunista, el tiempo fue pasando hasta que llegó la hora del bufete, yo con poco ánimo me fui a la fila ya un poco calmado, el profesor Tony Caro estaba delante de mí, me miraba de reojo y no se atrevía a decir ni una palabra, porque él me conoce bien y además se sentía un poco atribulado por lo que me había pasado.
La fila estaba un poco lenta y ya yo me estaba desesperando cuando sentí una mano que se posó en mi hombro, Rápidamente giré la cabeza y mi vista chocó con la sonrisa de aquel aspirante a revolucionario que me había hecho pasar el momento más desagradable de mi vida, apreté mi puño derecho con la intención de darle una sola trompada en la cara, pero sin darme tiempo a reaccionar me dijo.
-Profesor, no haga caso a nada de eso que yo le pregunté ahí, lo que pasa es que a usted los estudiante lo quieren demasiado y me han dicho que usted es uno de los mejores y una prueba que yo tengo es, mire; metió la mano en su mochila y sacó uno de mi libro que yo había escrito y me dijo, es el mejor libro que yo he leído en mi vida, las preguntas que yo le hice era para ver como usted reaccionaba y así yó comprobar su capacidad, -lo felicito...
Lo miré de arriba abajo y de verdad tuve que reírme, él siguió hablando en lo que la fila iba avanzando, yo solo me limitaba a escucharlo con recelo y cuando estábamos llegando al bufete me habló nuevamente.
-Como usted sabrá profe. yo no soy de aquí, yo soy de Guaymate (un municipio de la Romana) y vengo todos los días en la Guagua, ya se me está haciendo tarde pero no me puedo ir sin comer, hoy no he comido nada y no tengo un centavo ni siquiera para irme, esas últimas palabras me conmovieron un poco.
Al final se quedó mirándome fijamente con su boina de lado y ¿ustedes saben en qué paró la conversación?, que me tumbó con doscientos pesos dizque para el pasaje.
Lo grande fue que yo se lo di, un hombre como yo tan difícil de soltar mis chelitos, pero fue para ver si se alejaba de mí lo antes posible, todo el mundo empezó a reírse cuando se oyó por fin en la fila la voz del prof. Tony Caro, reflejando en su rostro una pícara sonrisa y diciéndole al locutor Luís Manuel Medina.
¡Mordió a un General!...
Autor: Luís Alberto Pérez Ubiera
cholo-perez@hotmail.com
La educación en la República dominicana, está en uno de los últimos lugares de todos los países que ocupan los territorios del continente Americano en cuanto a calidad se refiere.
Esta es la principal causa por la que el país se mantiene estancado y muy lejos de lo que es un verdadero desarrollo progresivo; por consiguiente, esto produce que en el país se cultive la delincuencia que en los últimos años azota los pueblos y los campos en toda su extensión.
También produce que las familias al no tener la educación necesaria se desintegren fácilmente y es ahí, que los hijos al ser dispersados sin protección de los padres ni del gobierno, a veces reclutados por corruptos de las esferas del poder y de instituciones no confiables, caen en las llamadas bandas, causantes de los atracos, secuestros, violaciones a mujeres y todo tipo de delincuencia que existe en la actualidad.
Nuestra educación es tan deficiente, que se refleja en todas las estructuras de nuestro sistema educativo en general, iniciando por la Secretaría de Estado de Educación y terminando en los maestros y maestra que imparten docencia en las aulas.
Los secretarios de educación son políticos nombrados por el gobierno sin tomar en cuenta, que un ministro de educación debe ser una persona entregada a la misma y que lleve dentro de sí los ideales educativos que mostraron y nos inculcaros Juan Pablo Duarte, Salomé Ureña, Eugenio María de Hostos y muchos otros grandes pensadores de nuestra educación que nunca pensaron en bienes personales ni materiales ni en hacer negocios generadores de recursos para beneficios personales, negocios que en los últimos años se han visto claramente en la impresión de libros de textos perdidos en los almacenes vistos por mis propios ojos, fabricación de butacas, impresión de exámenes para las pruebas nacionales, en el desayuno escolar, construcción de aulas y verjas sobrevaluadas, viajes al interior y al exterior derrochando el dinero del pueblo en hoteles lujosos y un sinnúmero de actividads que se inventan los funcionariso de educación.
En cuanto a los programas de capacitación y los talleres que se imparten a los maestros y maestras, estos no son más que justificaciones de gastos y de sueldos ya que en muchos casos los técnicos facilitadores no tienen ni la menor idea de lo que están haciendo y muchas veces los receptores están más capacitados que ellos y nunca se les da seguimiento a estos talleres para comprobar alguna mejora en las áreas tratadas.
Las becas que se distribuyen para la preparación de los docentes en los grados de licenciatura, postgrado, maestría y doctorado, luego de haber terminado dicho curso, estos son casi siempre pensionados o degradados y en su lugar nombrar a un compañero de base del partido, perdiéndose así el dinero y el esfuerzo logrado, así como también el aporte que pudo haber dado este maestro o maestra que fue capacitado para mejorar la educación.
Todo esto ocurre porque la política partidista ha incursionado negativamente en todas las áreas de nuestra educación.
Los nombramientos de directores regionales, de distritos y de escuelas públicas se realizan por política y no por capacidad como debe ser a través de concursos abiertos como establece la ley de educación, pero que estos concursos sean reales y no manejados políticamente como se realiza en la actualidad.
Los maestros y maestras que se nombran últimamente, son recomendados por los gobernadores, diputados y senadores de provincias y por otros funcionarios del partido en el poder aun este no tenga los grados ni la capacidad necesaria para impartir una buena docencia. Las recomendaciones de maestros capacitados salidos de las escuelas normales y de universidades, si no son del partido, son engavetadas por los directores de distritos, lo que sepulta el interés de estudiar con amor la carrera de pedagogía.
El sistema educativo dominicano a través de la política, prefiere maestros no pensantes que maestros pensantes, esto así porque pueden ser manejados con facilidad y los reclamos se satisfagan al acomodo de los gobiernos en combinación con los sindicalistas que ahora junto a todas las escuelas públicas son comités de base de los gobiernos de turnos.
Por eso, el maestro dominicano no tiene casa propia, no puede comprar un carro ni posee ningún tipo de facilidades que mejoren su situación y su condición de vida, por lo que cada día es más pobre.
En cuanto a la vida personal del maestro y la maestra, directores/as y técnicos dominicanos, producto de todas estas anomalías, según encuestas realizadas, los mismos presentan algunas anomalías conductuales contraria a lo que debe ser un verdadero ente educativo.
Estas encuestas han arrojado que en las hembras, el 25% son solteras, un 18% es divorciada, pero mantiene relaciones con alguien, un 15% es casada, pero tiene que mantener y sufragar casi todos los gastos de la casa para mantener su honestidad, el 10% se prostituye, un 20% tiene marido sin casarse dentro de la casa, un 7% comete adulterio y un 5% vive relativamente feliz siendo este porcentaje perteneciente a alguna religión o casada con un profesional de otra área que lleva una vida organizada.
Los varones por su parte en un gran porcentaje, llevan una vida desorganizada, muchas deudas, con poca responsabilidad en el hogar, les gustan las parrandas y los juegos de azar, principalmente loterías, gallos etc. con los cuales trata de mejorar su crítica condición de vida y por lo poco que se gana en educación, se hunde cada día más en la miseria.
Otras investigaciones han arrojado, que este personal educativo, no es culpable de la mayoría de estos males que los afecta, los verdaderos culpables de esta tragedia son los gobiernos que hemos tenido y su política, que siempre han descuidado este campo aparentemente adrede con asignaciones presupuestaria deficientes para que el pueblo no desarrolle pensamientos profundos y su gente no vea más allá de la realidad de un país atrasado y así poder gobernarlos a su antojo.
Nuestros maestros y maestras, llevan la peor parte, ya que a pesar de lo poco que ganan, los directivos del sindicato, la cooperativa y el seguro que los representan, viven de sus sueldos y se hacen millonarios a costa del sudor de estos infelices, que no acaban de comprender que todo es un engaño.
Esta es la causa principal por la cual los maestros/as viven ahogados en deudas y sus familias pasan las mil y una noche ya que sus sueldos llegan en un porcentaje increíble, de menos de doscientos pesos mensuales ($200.00), repercutiendo esto en la educación de miles de niños y niñas que no reciben el pan de la enseñanza adecuadamente, ya que el maestro o la maestra está más pendiente del prestamista que vigila o de que no dejó la comida de ese día en la casa, que de las clases que va a impartir a sus estudiantes.
Para resolver esta situación y nuestra educación mejore, los ministros de educación deben ser escogidos por el congreso por consenso, donde participen todos los actores de la sociedad civil y este a su vez debe nombrar personal capacitado en todas las áreas del saber sin intervenciones políticas, los maestros y maestras deben ser nombrados por recomendaciones de las Escuelas Normales y las Universidades y no por recomendación del gobernador, diputado o senador perteneciente al partido en el poder.
De no ser así, seguiremos soportando funcionarios políticos y no funsionarios educativos, sindicalistas corruptos y a maestros que se dejen engañar por estas pandillas cada vez que se aproxime una contienda electoral, ya sea para elegir un gobierno o para elegir a los directivos del sindicato, al ofrecerles en esos días los famosos solares, apartamentos y aumentos de sueldos que nunca llegan luego de que pasan esas elecciones.
El maestro/a tiene que ser la clase profesional mejor pagada y más pensante de un país, sentirse cómoda y no sufrir necesidades, recibiendo un salario digno y a tiempo de acuerdo al presupuesto nacional de cada año y de acuerdo a la canasta familiar, para así poder desarrollar la educación de una manera eficaz, dando como resultado el desarrollo de la nación, eliminando el analfabetismo que en estos momentos es alarmante, según datos confiables, haciendo caso y recordando al pueblo en general, aquel refrán popular que nos dejó la sabiduría de nuestros antepasados.
¡El que nada sabe, nada vale!...
Autor Lic. Luís Alberto Pérez Ubiera.
cholo-perez@hotmail.com
Patria mía que has vivido en carne viva el dolor de ser esclava de opresores y malvados, que tuviste el valor de luchar por tu liberación, tomando como punto de partida el recurso de la revolución.
Fuiste la causa por la cual tenemos hoy, el derecho de ser libre, por haber tenido el ideal de un gran hijo de tus entrañas, que junto con eminentes nobles lograron que nadie nos domine.
Con un cañonazo lanzado un veintisiete de febrero, se inició tu libertad mi querido y bello pueblo.
¡Libertad, libertad!
Así gritaban tus hijos, a los que hoy guardas en tu seno, a Juan, Ramón Y Francisco...
Linda patria, haremos de la libertad que ayer tuviste, ejemplo eterno en nuestros hijos, para que digan siempre con orgullo, que somos y seremos libres.
Querida patria, siempre lucharemos y nunca moriremos, guardaremos el ideal de nuestros héroes; héroes que vivirán para siempre en nuestros recuerdos.
Por eso linda patria, siempre serás libre como reza el juramento de aquellos días, con coraje y valor que siempre tuviste, seguirás siendo lo que quisiste.
Patria hermosa, démosle gracias a aquellos que lucharon con valor y gran esfuerzo, contra el yugo opresor de aquellos tiempos, ya que por ellos; patria mía, logramos tu independencia.
Siempre recordaremos a aquellos grandes valores, que pagaron con sus vidas y sufrieron los dolores.
Busquen siempre mis hermanos una frase literaria y bella, para honrar siempre a nuestros padres Duarte, Sánchez y Mella, y decir siempre orgullosos.
¡Viva nuestra patria!.
¡Vivan nuestros héroes y viva nuestra bandera!...
Autor:
Prof. Luís Alberto Pérez Ubiera.
cholo-perez@hotmail.com
R. Dominicana.
Conozco el ruido del agua que corre por el arroyo, conozco el coro de la rola, se cuando va a romper el cascarón el pollo y encuentro fácilmente el nidal de mi gallina bola.
Comprendo bien el parto de mi lechona y curo el ombligo de mi becerro, doy pasos firmes al subir la loma y escucho con atención el ladrido de mi perro.
Saboreo el sazón de un moro, me gusta mucho el locrio coloreado con bija, contemplo con deleite el color del loro y con ternura beso el rostro de mi hija.
Me gusta ver caer el aguacero, alegre monto mi caballo, construyo mi casco hueco hecho de "jigüero" y distingo el canto de mi gallo que circunda por los senderos de mi huerto.
Autor:
Prof. Luís Alberto Pérez Ubiera
cholo-perez@hotmail.com
R.Dominicana.
La mañana era espléndida y desde muy temprano se empezaron a escuchar las acostumbradas bachatas que todos los domingos sonaban en el salón de belleza de la vecina del lado sur, esto produjo que la mujer se levantara más temprano que nunca,
sus pasos se oían rápidos en su ajetreo mañanero, el marido aún acostado percibía sus movimientos, él desde hacía varios días tenía sus sospechas.
Todo empezó cuando ella se fue a trabajar fuera de la ciudad en una empresa privada, la poca comunicación con su marido y el rozamiento diario con nuevas personas y nuevas amistades durante todo el día y parte de la noche, fueron creando ambientes diferentes, los que dieron como resultado la pérdida del interés por estar cerca uno del otro, ya no andaban juntos, no compartían como antes, todo cambió de repente por parte de ella en su forma de actuar y tratar a su marido quien siempre la amó y la respetó en eso de la fidelidad.
En la mañana de ese domingo, aquella mujer apresurada esperaba ansiosa, fue entonces que en un momento, de repente, el teléfono rompió el silencio con el ring, ring, ring... que traía en su interior el mensaje que rompería definitivamente aquella hermosa relación, que al principio fue modelo de amor y comprensión en esa pareja que para muchos era la perfección, tanto en el barrio donde vivían como en el ambiente social en el cual ellos se movían.
Sigilosa y con pasos vacilantes, ella avanzó hacia el teléfono con la vista fija observando la puerta de entrada al cuarto donde aún dormía su marido, al llegar al teléfono esperó un nuevo sonido y sus manos temblorosas se aferraron a él lentamente y mirando de reojo se lo llevó al oído, con voz apagada contestó.
-Alouuu...
Pero el marido desde su cama estaba atento a todos sus movimientos, porque su experiencia le decía que algo andaba mal. Abrió la puerta sin hacer ruido y simulando una sonrisa agradable, atravesó la sala de la casa, pero solo pudo escuchar la última frase pronunciada por su mujer que aclaraba.
-A la una en punto...
Se hizo el desentendido y esperó disimulando no estar enterado de nada, pero él conocía de sobra de lo que era capaz y más que estaba al tanto de quienes eran todos y todas sus nuevas amistades, algunos de ellos personas que presentaban conductas fuera de lo normal y con antecedentes degradantes en lo que a moral se refiere, a parte de que la historia de su relación con ella se había iniciado estando comprometida con otro, resultando para él después de vivir juntos ser la mujer amada.
Las horas iban pasando y sus movimientos se fueron acelerando a medida que pasaba el tiempo y cuando sus pasos indicaban que en aquella tarde se iba a consumar un desbordamiento amoroso, característico de las tantas infidelidades que acontecen a diario en las sociedades de hoy producto de la liberación femenina, en un descuido del marido, la mujer desapareció de la casa sin dejar rastro, justo a la hora señalada cuando el teléfono trajo en esa misma mañana, el mensaje que puso fin a aquella relación de casi una década.
El marido decidido esperó, pensaba mil cosas, pero un razonamiento lógico le trajo luz a su cerebro, ella al regresar en la noche de su aventura, nunca pudo explicarle con claridad el motivo de aquel escape que no había ocurrido nunca entre ellos hasta ese amargado día.
Ese acontecimiento, puso a razonar profundamente a aquel hombre dotado de paciencia, llevándolo en su meditación , a recordar hasta con pena, la vida turbulenta que había llevado desde su juventud aquella mujer maltratada y fracasada en el amor, marcada desde su niñez por las malas influencias y las pocas orientaciones recibidas, limitándose él a perdonándola y conformándose al momento de partir y romper definitivamente aquella relación que pudo haber sido funesta, con recordar un sabio refrán popular que todo hombre debe analizar antes de actuar y que se encuentra dentro de la sabiduría popular, refrán que resume claramente hechos como este que casi siempre terminan en tragedia.
-"A Perro huevero, aunque le quemen la boca sigue comiendo huevos"...
Autor:
Prof. Luís Alberto Pérez Ubiera
cholo-perez@hotmail.com
Algunas veces Roberto y yo después de haber cumplido con nuestra jornada educativa, nos sentamos en el Malecón a disipar y a tomar el aire fresco del mar, cundo podemos compramos alguna bebida y entre comentarios y miradas a las féminas que pasan por nuestro lado, pasamos un rato agradable que casi siempre concluye con dolor de barriga por la risa que nos provoca la presencia de un primo de Roberto, el cual parece que nos vive acechando porque siempre llega a la hora de destapar el pote.
Este personaje, es de los sujetos que existen que nunca se hacen hombres, tiene aproximadamente ochenta y cinco años y toda su vida ha bebido a costa de los demás, pero todo por sus jocosidades y los momentos agradables que le hace pasar a uno desde el mismo momento en que se aparece.
La penúltima vez que se nos apareció al instante de destapar la botella ya estaba sentado a nuestro lado y sin ni siquiera dar el saludo, mirándonos fijamente y hasta con cara de preocupación nos dijo.
-Muchachos les voy a decir algo...
-Anoche no pude pegar los ojos- dijo con expresión parca.
-Seguro que cenaste muy pesado antes de acostarte- le contestó Roberto al viejo.
-No ombe, era que tenía la nariz en el medio- ripostó de inmediato.
La risa no se hizo esperar por parte de nosotros y los que estaban a nuestro alrededor.
Este hombre es un fenómeno, a su edad todo el mundo lo quiere en el malecón y siempre se va borracho sin comprar ni una pequeña, él pasa la noche haciendo chistes y cosas por el estilo.
El colmo fue que el último día que se nos apareció de repente como siempre, al sentarse a nuestro lado inmediatamente nos dijo.
-Bueno muchachones, ahora si, fui al médico y ¿saben lo que me dijo?.
-¿Qué te dijo?- pregunté yo rápidamente.
-¡Me dijo que me alejara de la bebida!.
Antes de que Roberto hablara, nos miramos y nos frotamos las manos pensando en que por fin nos iba a rendir un poco más nuestra botellita y es entonces que Roberto interviene.
-Anjá, ¿y qué tú vas a hacer ahora?- preguntó con maliciosa sonrisa.
-OH, ahora yo ando con cuatro calimetes y los empato, y los tragos, mira como me los bebo desde lejo, su vaso lo colocó a una prudente distancia y absorbió sssuuuis...
Prof. Luís Alberto Pérez Ubiera.
ftocmilan@hotmail.com
República Dominicana.
Cuando el director dio la respuesta, todos incluyendo a los maestros y maestras nos quedamos asombrados, yo era un niño para esa época y formaba parte del grupo de chicos que conformábamos el estudiantado de la escuela de ese campo que hoy día existe tal y como estaba para aquellos tiempos.
Mi escuela primaria, la que nos trae nostalgia y la que nos remonta al pasado y nos recuerda la niñez, rodeada de cañaverales que muchas veces nos sustentaban el desayuno y en el trayecto a casa nunca una dulce caña nos dejó sufrir de sed, hoy día lamentablemente solo quedan vestigios de esas hermosas plantaciones que eran fuentes de trabajo y que daban el sustento familiar a todas esas gentes que hoy los que sobreviven solo suspiran.
Recuerdo como ahora el cañaveral que estaba al frente de la escuela, de cañas dulces las que en hora de recreo nos suministraban la merienda a todos y a tadas los muchachos y muchachas, pero también nos servía de refugio para hacer nuestras necesidades fisiológicas y no se sabe cuantas cosas más.
Lo malo fue para esos dos chicos, que una tarde al sonar la campana, todo el mundo salió corriendo para el cañaveral a buscar su merienda, ¡y que sorpresa!, nuestro grupo sorprendió a dos jugando al papá y a la mamá escondidos detrás de un matorral.
Esto provocó una algarabía tan grande entre todos los muchachos de la escuela, que hasta el director salió corriendo a indagar que había sucedido y es ahí cuando nos ve salir con los dos chicos hechos prisioneros por todos nosotros por tan grave delito.
Al entregarlos en sus manos con todo tipo de acusaciones, esperábamos ansiosos el veredicto, pensando que un delito como ese no podía quedar impune y lo meno que le cabían como pena era la expulsión inmediata de la escuela.
Pero cuando ese director comenzó el juicio, lo hizo con una sabiduría tan grande que hoy yo me doy cuenta que aprendí hace aproximadamente cuarenta años lo que es una verdadera educación sexual, término que no se conocía para aquella época pero que hoy se aplica tímidamente en las escuelas.
Nos habló del amor a la familia, lo que eran los padres, como nacíamos nosotros, los animales y por qué Dios nos hizo Varones y hembras, nos habló de nuestros cuerpos, nuestros órganos y tantas cosas más que hoy se me escapan.
Lo que no se me olvida nunca fue su respueta final cuando uno de nosotros, después de oir toda su filosofía que no entendíamos en ese momento, se atrevió a preguntar.
-Director, ¿y usted no los va a votar de la escuela?.
-No- contestó el director.
- ¿y por qué usted no los vota si lo encontramos jugando al papá y a la mamá?.
- Es que eso es bueno- respondió el director resueltamente reflejando una sonrisa de padre amoroso...
Prof. Luís Alberto Pérez Ubiera.
ftocmilan@hotmail.com
Todo maestro ha tenido en algún momento que lidiar con estudiantes de escuelas pública o de colegio privado con todo tipo de conducta, muchos son excelentes muchachos de barrio pobre que solo hay que explicar un tema de análisis y ponerlos a sacar conclusiones o en cualquier teorema matemático son unos fenómenos al instante, demostrando sus talentos.
Pero también, ningún educador puede decir que no ha tenido que resignarse para no morirse del corazón con algunos, que por más que trates de enseñarles no cogen ni con cucharitas, a parte de que son tan lentos en sus aprendizajes, también muestran la falta de cariño y de comprensión que muchas veces no las tienen en sus hogares.
Es ahí, que la paciencia debe funcionar en el interior de un genuíno maestro.
"El genuino educador, es aquel que provoca crecimiento, porque es capaz de ver, de describir y valorar la pontencialidad que se encuentra en la interioridad del educando".
Pero hay algo que se sobreentiende, los maestros somos humanos y por demás imperfectos y en ocasiones tenemos que contar hasta diez para uno poder aguantar las ocurrencias que expresan estos adolescentes cargados de neuronas.
Yo, como maestro he tenido muy buenas relaciones con mis alumnos y casi los recuerdo a todos los que han pasado por mi aula. Recuerdo uno en especial, Santiaguito. Este era un muchacho que privaba en científico y en sus exposiciones nadie lo entendía, ni siquiera yo, porque sus experimentos y sus razonamientos no guardaban relación alguna con los temas tratados, sus gestos eran de muchacho medio idiotón y sus facciones siempre hacían reir a todos los demás cuando se paraba a tratar de explicar sus temas.
Cuando yo publiqué mi libro titulado "Atrapado en sus creencias", el cual contiene una serie de cuentos cortos que relatan diferentes situaciones de la vida del dominicano, quise compartir mi obra con mis estudiantes para que ellos pudieran apreciar el talento literario que podía tener su profesor, los puse a analizar uno de los cuentos de mi libro para una fecha determinada, el cuento se titula "Reflejado en el delirio", que trata de un moribundo que representa al sufrido pueblo y en su lecho de muerte entabla una conversación con la muerte que lo espera al pié de su cama y le pide que antes de llevárselo, le muestre el presente, el pasado y el futuro de su nación. Muy interesante.
Llegó el día de las exposiciones y yo me sentía orondo con los halagos y la buena interpretación que daban la mayoría de mis muchachos a mi cuento. Hasta que llegó el turno de Santiaguito...
¡Que muchacho este!.
Vino al frente y se colocó a mi lado al tiempo que empezó a dirigirse al auditorio, yo expectante estaba ansioso por oir su análisis ya que él con uno de mis libros en la mano derecha, me miraba a mí, miraba el libro y miraba a los demás grupo que esperaban, pero cuando pronunciaba alguna de sus escasas palabras, estas no se referían en nada al cuento que se estaba analizando.
La clase empezó a convertirse en un caos de risas y movimientos, por lo que tuve que utilizar algunas de mis estrategias para salir de esta y continuar adelante, fue ahí que intervine y le pregunté a Santiaguito medio triste y con mucha paciencia.
-Pero mi hijo, y ¿qué tu opinas del cuento Reflejado en el delirio?...
Él, miró nuevamente el libro, observó por un instante el auditorio, se fijó en mí con cara de bobolongo y dijo.
-Profe. yo le voy ser sincero, eso para mi es un "diparate" y caminó despacio rumbo a su butaca.
Yo, con toda honestidad les voy a ser franco, tuve que respirar tres veces, porque cuando se iba, me dieron ganas de hacerle asiii... y darle un "alrevé" con la mano izquierda a ese rigión de muchacho campeón de la idiotez, que por suerte ese instinto se quedó en un suspiro profundo...
Autor: Prof. Luís Alberto Pérez Ubiera.
ftocmilan@hotmail.com
República Dominicana.
Siempre se ha dicho que un buen maestro es aquel que trabaja por vocación, pero también hay que saber que el maestro es humano y necesita equiparse de sus ropas y estar bien alimentado para poder impartir una buena docencia.
En otros países los maestros reciben del gobierno todo lo necesario para que no estén preocupados y sus mentes solo estén concentradas en sus lecciones, aquí en dominicana, el maestro le debe a todo el mundo y cuando llega el veinticinco no sabe que hacer con el mísero sueldo que gana, donde la mayor parte se queda en la cooperativa y en todos los demás bancos que presten dinero.
Esto sin contar a los usureros que a veces le hacen guardia en la puerta de la escuela desde el día veinticuatro por si acaso, el maestro sufre tanto que hasta los alumnos lo ponen loco cuando se dan cuenta de la cuenca que tiene su maestro.
Un día yo le debía dos mil pesos a un prestamista que por demás era amigo mío, al yo no poderle pagar, una tarde día veinticinco, estoy yo pasando la lista y cuando cuento mis estudiantes noto que hay uno demás, al observar bien, me doy cuenta que era el prestamista que estaba sentado en una de las últimas butacas.
¡Qué vergüenza!.
Tratando yo de aparentar y acomodarme un poco, con mucho sacrificio otro día compré una pasola honda de la más barata, pero muchos de los estudiantes tenían pasolas modernas, por lo cual uno de ellos me relajaba tanto que tuve de la vergüenza que hacer un préstamo en la cooperativa y como Dios me ayudó compré un carro honda civic modelo 87 el cual todavía tengo, esto fue peor para mí, porque a cada momento me sorprendía en cualquier esquina alguien de mis estudiantes quedado por gasolina, o sino; pinchado uno de los neumáticos que parecían vejigas.
Uno de ellos me molestaba tanto que delante de la gente, no importa donde me viera, se me acercaba con una sonrisa irónica y me decía, profe; y cuando es que usted va a comprar un carro nuevo, yo tragaba en seco y le contestada, mi hijo los maestros somos personas humildes, tu nunca ha visto un maestro rico, el maestro no es vanidoso, él me miraba fijamente y provocado aceleraba su pasola nueva para luego estallar con una carcajada burlona. Con el tiempo supe que lo habían firmado los Cachorros de Chicago con una millonada de dólares.
Lo que le puso la tapa al pomo fue que varios años después, una tarde que salía yo cansado de la escuela, en una esquina próximo a mi casa, por poco me choca una yeepeta nueva del año que venía como la "jonda del diablo" y para colmo el que la conducía, casi encima de mí bajó su vidrio ahumado y me dijo muerto de la risa.
--Profe, ¿y todavía usted anda en esa carcacha de carro?.
Yo con el corazón en la boca del susto, me quedé sudando frío y todavía hoy sufro cuando recuerdo ese momento, porque ni siquiera me dio tiempo por lo rápido que se fue el desgraciado muchacho en su yeepeta nueva, de hacerle aunque sea una señal malapalabrosa de esa que se hacen con el dedo mayor cuando uno no puede hacer otra cosa...
Prof. Luís Alberto Pérez Ubiera.
ftocmilan@hotmail.com
Es preciso correr la voz como una forma de alertar y a la vez educar a la ciudadanía con relación al traslado y procesamiento del rockash que en estos últimos tiempos ha causado muchos comentarios y muchos males en algunas provincias.
Es hora de que todas las sociedades organizadas, los programas de radio y de televisión, las distintas iglesias y todo el que pueda, juguemos un papel protagónico en cuando a las orientaciones que se deben dar a nuestras gentes.
Por eso yo, voy a aportar mi granito de arena como educador que soy, a fin de explicarles a todos los habitantes de mi provincia San Pedro De Macorís, algunas de las consecuencias negativas que nos acarrea esta tragedia conocida como rockash.
Debo empezar diciéndole a mi gente que la palabra rockash significa (roca-ceniza).
El rockash, resulta de la combinación del carbón de piedra molida, usadas para calderas empleadas en las plantas termoeléctricas y que por ser tan fina, resulta difícil de manejar, por lo que es necesario mojarla para convertirla en una especie de pequeñas rocas. Este material es altamente contaminante, tanto para el medio ambiente como para la salud de los seres humanos.
Si tomamos en cuenta cuales son los componentes tóxicos que acompañan dicho material, podemos afirmar, que el carbón de piedra no es un verdadero mineral, sino, un compuesto orgánico de varias clases y consiste en cantidades variadas de carbón vegetal fosilizado de plantas que se desarrollaron hace millones de años y que a través del tiempo y de las grandes presiones producidas por los plegamientos naturales del planeta, se mezcla con una serie de metales pesados y otros elementos químicos que causan graves daños a la salud y a la existencia de todos los seres vivos.
Entre los componentes químicos que acompañan el rockash, se encuentran:
Boro, Vanadio, Cobre, Berilio, Litio, Níquel, Bismuto, Cromo, Cinc, Aluminio, Cobalto, Estaño, Mercurio y otros, los cuales tienen efectos negativos sobre la salud y el medio ambiente.
Por ejemplo, el BERILIO, se acumula en los pulmones produciendo enfermedades graves, el BISMUTO, daña los riñones y el hígado, el MERCURIO, ataca el sistema nervioso y causa la muerte, el NIQUEL y el ESTAÑO, provocan lesiones hepáticas, el ALUMINIO, se acumula y daña el cerebro, los pulmones, los ojos, las uñas y el cabello, el COBALTO, es radioactivo y no se destruye sino que cambia su forma y es tan tóxico, que causa náuseas, vómitos, diarrea, hemorragia, destruye casi todos los órganos y causa la muerte.
Todos estos elementos tóxicos que acompaña a este material, pueden llegar a nosotros a través de la cadena trófica en el proceso alimentario de una diversidad de especies cuyo destinatario final somos nosotros al consumir nuestros alimentos en nuestras mesas.
Este proceso comienza, cuando la lluvia cae sobre el rockash, donde las cenizas son arrastradas por las corrientes, llevando estas partículas tóxicas a las zonas profundas donde habita el camarón, el lambí, los meros, los pargos y otras especies.
Ya en el fondo, estas partículas son absorbidas por las plantas marinas, las que sirven a su vez de alimento a un sinnúmero de especies que luego son comidas por otras más grandes que tienen la habilidad de absorber estos metales pesados y que al pasar de un eslabón a otro en la cadena alimenticia, aumenta su toxicidad, por lo que cuando llega a los humanos produce problemas de envenenamiento conocido como "ciguatera" cuando ingerimos estos pescados contaminados, siendo esta problemática muy conocida entre nosotros los dominicanos.
Otra forma de llegar a nosotros es a través del viento, donde esta ceniza es adherida a nuestro cuerpo y también es inhalada por medio de la respiración, produciendo enfermedades pulmonares, la piel, y los ojos.
El resultado de esta tragedia nueva que nos han traído conocida como rockash, consiste en el número de personas que están enfermas, los que se están enfermando y los que morirán en los lugares donde depositaron y donde procesan este material venenoso sin ningún control ambiental, cosa que acarrea tanto daño a la vida de los seres animados y al medio ambiente que los rodea.
Lástima que aquí no se tome en cuenta, que en el principio, el uso del carbón de piedra afectó la vida de las personas de una manera tan trágica, que en Inglaterra, para el año 1239 y 1307, se aplicaba la pena de muerte a las personas que encontraban usando este material, sería importante, que los que lo trajeron aquí, hubiesen existido en Inglaterra para aquella época...
Investigado y traducido por:
Lic. Luís Alberto Pérez Ubiera.
ftocmilan@hotmail.com
Transitando por el camino de su propio destino, el hombre de pueblo se encontró de frente con el sueño eterno que lo esperaba tranquilamente sentado a sus pies y a la derecha del borde de su cama.
--¿ estás listo?-- le habló sereno el sueño.
Cabizbajo y triste, el pobre hombre cansado de caminar y de sufrir tanta calamidades, sudoroso y acongojado respondió.
--Antes muéstrame el presente con todo lo que existe--expresó.
El sueño asintió con la cabeza y le corrió la cortina que le impedía ver con claridad la realidad de los pensamientos de aquellos que tienen el control, se acomodó un poco y con gran esfuerzo sus ojos se ensancharon y lo primero que vio fue a niños desnudos, hundidos sus pies en el fango de las cañadas, a ancianos tirados amontonados sin esperanzas, mugrientos y hambrientos sin que nadie se duela de ellos, a enfermos en los hospitales sin médicos y sin medicinas por falta de suministros económicos por parte del estado, a adolescentes sin futuro, empujados al no tener oportunidades a toda clases de vicios producto de las desigualdades.
Pudo ver también, como les quitaban con maltratos sus casa y sus tierras a las personas humildes y si alguien salía en su defensa, era encadenado para que nunca jamás hablara estupideces.
Vio crímenes en las calles, instituciones corruptas, injusticia en los tribunales y abuso de poder en los cuarteles policiales.
Respirando agitadamente, sacudió la cabeza y dijo mal humorado.
--No es justo, muéstrame el futuro.
El sueño sin decir palabras, le señaló el horizonte que se dejaba ver por la ventana del lado izquierdo del cuarto donde se encontraban y pudo ver a lo lejos, ejércitos de hombres desalmado, crueles y a su pueblo encadenado alineado, cogiendo el camino de la humillación, azotados por sus captores los cuales tenían el poder, sin importarle a esos poderosos, que ese mismo pueblo fue quien se lo dio y depositó su confianza en ellos confiando en algo mejor, siendo luego engañado y pisoteado su honor.
Vio también como todo el poder reía y acomodaban las cosas a su favor.
Con el alma angustiada, se le oyó decir desesperado.
--El pasado fue mejor-- le dijo al sueño, quiero transitarlo una vez más.
--Hazlo-- le contestó tranquilo el sueño.
Inmediatamente, anduvo por su niñez y se vio desnudo bañándose en el arroyo junto a los demás niños, vio a sus padres sonriendo, no vio ambiciones ni asechanzas, vio sosiego en cada alma y humildad en los corazones.
Con una leve sonrisa preguntó por última vez.
--¿Qué es lo puro que queda?.
El sueño con tristeza le acarició el rostro, cerrándole los ojos con sus dedos y en su mente ya oscura divisó su propio cuerpo gravitando en el espacio, al ver el interior de sí mismo, observó su corazón marchito y a su alrededor millones de corazones sangrantes producto de las injusticias.
El sueño lentamente se fue incorporando y muy preocupado siguió sus pasos discretamente, quedándose nuestro hombre de pueblo sin saber la respuesta ni recordar jamás que él había existido.
Autor: Lic. Luís Alberto Pérez Ubiera.
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